Dimar Quintero capturado por ser el presunto homicida de Mario Osorio Meza (recuadro).
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Policía Metropolitana de Barranquilla

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Sicarios no respetaron Jueves y Viernes Santo: cuatro homicidios en Barranquilla

Tres ocurrieron en el suroccidente y uno en el norte de Barranquilla. Policía reportó un capturado.

Durante la noche del Jueves y mañana del Viernes Santo los sicarios no respetaron: sus balas asesinaron a cuatro personas en diferentes sectores de Barranquilla. 

El primero ocurrió a las 8 de la noche del Jueves Santo. La víctima mortal fue Eduardo Rojano Rincón, de 26 años, quien recibió cinco disparos cuando se encontraba cerca a su vivienda en el barrio 7 de Agosto, en el suroccidente de Barranquilla. 

Hasta la calle 98B con carrera 9D llegaron dos hombres a bordo de una motocicleta, observaron que allí se encontraba su víctima, se acercaron sin levantar sospechas y el parrillero sin bajarse del vehículo acciona su arma de fuego disparándole en cinco oportunidades. 

Eduardo Rojano fue asesinado de varios disparos en el barrio 7 de Agosto,

Rápidamente se dieron a la huida en la moto. Mientras que Eduardo yacía sin vida en el piso. 

Según sus familiares, no saben quién pudo haberlo matado. Trabajaba vendiendo dulces en los buses. Deja dos hijos.

Las balas continuaron en el suroccidente de Barranquilla, pero esta vez el barrio era Los Ángeles, y la víctima era Wilfredo Miranda Marañón, de 29 años. 

Dos hombres a bordo de una moto color negro asesinaron a Miranda Marañón de varios disparos en la calle 111C con carrera 15. El crimen ocurrió a las 10 de la noche. 

Las solitarias calles del barrio Los Ángeles se vieron alteradas luego de que se escucharan las detonaciones y posterior a eso a un hombre tirado en el piso. Algunos salieron de sus casas y observaron que se trataba de Wilfredo Miranda. 

Sobre los móviles no se descarta que haya sido una retaliación, ya que tres meses antes había salido de la cárcel. 

Wilfredo presentaba tres anotaciones judiciales por hurto. Era el menor de tres hermanos y deja cuatro hijos.

Una hora y 30 minutos después de comenzado el Viernes Santo, se registró un homicidio en la carrera 7B con calle 97 del barrio Las Malvinas, en el suroccidente de Barranquilla. 

Las balas de sicarios en moto acabaron con la vida de Mario Osorio Meza, quien se encontraba sentado a un lado de la cancha del barrio, terminando una cerveza, y luego tenía pensado ir a descansar.

Cinco disparos impactaron a Osorio Meza. Mientras era auxiliado y llevado al Camino El Bosque, uniformados del cuadrante de la Policía capturó a un presunto responsable del homicidio identificado como Dimar Quintero Guerrero, de 26 años, luego de caerse de la moto en la que supuestamente escapaba después del hecho. 

Mario Osorio no soportó las heridas y murió cuando era atendido en el centro asistencial. Actualmente trabajaba como obrero en una construcción, era soltero y el número cinco de siete hermanos. 

El capturado fue llevado a las instalaciones de la Unidad de Reacción Inmediata de la Fiscalía de Barranquilla para ser judicializado y señalado como el parrillero que accionó el arma de fuego con el que asesinaron a Mario Osorio. Se le incautó un revólver calibre 38. El conductor de la moto pudo escapar. 

Lugar donde asesinaron a Juan Esteban Correa en Villa Carolina.

La tranquilidad del barrio Villa Carolina, en el norte de Barranquilla, se vio alterada luego de que se escucharan varios disparos en la calle 91 con carrera 75A.

A las 10 y 45 de la mañana del viernes, hasta esa dirección llegaron dos hombres a bordo de una moto, aprovecharon que Juan Esteban Correa Gallego, de 33 años, saliera de su apartamento para acribillarlo con 6 disparos. 

Según sus familiares, él había bajado sin camiseta a buscar una mayonesa para hacer el almuerzo pero luego se escucharon los disparos y lo vieron tirado. 

Aparentemente, Juan Esteban había contestado una llamada, porque se le vio hablando por celular segundos antes de recibir los disparos. 

Fue auxiliado y llevado a la clínica La Misericordia, pero llegó sin signos vitales. 

Los familiares indicaron que tenía tres meses de estar en Barranquilla, ya que se había venido de Armenia después de quedarse sin trabajo. Allá trabajaba como taxista, y en Barranquilla, su tío le iba a dar un taxi para que lo manejara.

En aproximadamente 15 horas se registraron los cuatro homicidios, tres en el suroccidente, y uno en el norte de Barranquilla. Todos fueron bajo la misma modalidad de sicariato en moto, y solo hubo un capturado.

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